Cómo trabajamos
Antes de definir un desarrollo, se entiende el objetivo de la marca, el contexto del proyecto y el resultado que busca lograr.
No todos los proyectos recorren las mismas etapas de la misma manera. El proceso se adapta al objetivo, la escala y el momento de cada marca, manteniendo un mismo estándar de trabajo de principio a fin.
Se conversa sobre la marca, el objetivo y el contexto: qué necesita, para quién, y en qué momento está.
Se define qué solución tiene más sentido: fragancia exclusiva, incorporación a lo existente, línea Home, o una combinación.
Se desarrollan la propuesta olfativa, la presentación y los elementos necesarios para llevar el proyecto a producción.
El desarrollo pasa a producción mayorista, con los formatos y cantidades definidos para el proyecto.
El producto se envasa, etiqueta y entrega según lo acordado.
Se asesora en el lanzamiento y se queda disponible para futuras reposiciones o ampliaciones.
Cada proyecto se trata con confidencialidad desde la primera conversación. Cuando el desarrollo lo requiere, es posible trabajar bajo acuerdos de confidencialidad (NDA) para proteger la información comercial y creativa de cada marca. La información compartida durante el proceso se utiliza exclusivamente para el desarrollo del proyecto.
El primer paso no es elegir un producto. Es entender el proyecto.
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